Mire un castillo
que de pronto se derrumbo
en pedazos caía
y el sol se apagó.

El agua caía
en ruinas todo se convertía
y la vida aun seguía.

De pronto corrí
mis piernas no sentí
un puente pase
y ahí te encontré.

Miraba tu Luz
y lo demás no existía
sabia que era un sueño
en una fantasía.

La mañana llegó
y todo cambio
pero el enemigo
siempre se oculto.

En fango me hundí
pero tu siempre ahí
me mostraste el camino
y te seguí.

Regrese de nuevo
el castillo construí
y ahora habitas en mí.