Es respetuoso, soñador, inteligente, muy solicitado, un hombre culto, vive entre libros por lo que al igual que yo ama la palabra escrita. Firmamos un contrato de amistad, aunque ya se que para la amistad no hay contrato, porque cuando se encuentra es un tesoro que vale más que el oro. Dios nos encontró y quiso que así fuera, el motivo no importa, se que aprenderemos mucho el uno del otro. Aun no te conozco pero percibí, a una persona amable, responsable y que cada día esta dispuesto a ser mejor y utiliza los obstáculos para seguir hacia adelante, sin que algo sea demasiado imposible como para no ser resuelto, que le fascinan los retos y siempre los supera, pero mejor no te describo antes de conocerte. Seguiré descubriendo tu amistad. Gracias por encontrarme.