Porque en mi no mora la maldad
Porque dejar que perjudiquen mi sensibilidad
Porque las lagrimas fácil me habrán de brotar
Y la herida harás crecer más.

Porque tus palabras vulneran más

Que el golpe que nunca me das

Y mi mirada brilla esperando

Una lagrima derramar.


Y el alma, bendita alma
Que se ahoga en la inmensa sinceridad
Pues ningún mal para ti puedo desear
Y al contrario pienso que yo estoy mal.

Pero aun está y siempre en mí permanecerá
Es ella, si, la esperanza
De que algún día te pueda mirar
Y mis sentimientos ya jamás guardar.


Mi pecho es la bodega
Que esta a punto de estallar
Pero aun en mí esta la prudencia
De vivir en santa paz.

No puedo vengarme aunque me hayas hecho un mal
Solo puedo bendecirte y desearte amor y felicidad
Pues tal vez la vida, te ha mostrado solo maldad.


No confundas las palabras
Ignorante haz de ser
Pues la tonta que conoces
En la bondad te a de socorrer
Y de sus palabras o su brillo
Te acordaras cierta vez.

Porque son pocos los que conocen
La verdadera alma de una mujer.