EL CONSUELO
Localizado al sureste de la ciudad de Tamuín, se llega al sitio arqueológico por la carretera federal núm. 70 que va hacia Tampico; en el km 284 se entronca con la carretera estatal núm. 170 y seis kilómetros adelante se encuentra la entrada.
La zona arqueológica se conoce con los nombres de Tamuín –por el municipio– y El Consuelo, por el rancho que se encuentra en las cercanías. El pueblo de Tamuín o Tamohí, vocablo que en lengua de los tének significa “lugar de efervescencia”, fue construido entre los siglos XIII a XVI y quedó despoblada a comienzos de la conquista.
Entre las principales zonas arqueológicas de la región huasteca –que abarca el sur de Tamaulipas, el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí e Hidalgo– están Tancol, Las Flores, Castillo de Teayo, Tantoc, Agua Nueva y Yahualica. El sitio de El Consuelo es representativo de la cultura huasteca en los últimos siglos del México prehispánico. El desarrollo cultural de la región participó de los elementos característicos de las antiguas cultural del Norte de América. El sitio de El Consuelo estuvo habitado hasta los primeros años de la conquista, cuando los indígenas que se encontraban dispersos en la Huasteca se establecieron en el poblado que hoy se llama Antiguo Tamuín, a seis kilómetros de la zona.
El primer registro del sitio se debe a Walter Staub, quien publicó en 1919 un artículo con fotografías de varias esculturas. Para 1946, el investigador Wilfrido Du Solier realizó excavaciones en el rancho El Consuelo y en algunos edificios y encontró el llamado Altar Policromado. Fue en 1981 cuando se reanudaron los trabajos y se consolidaron varios elementos arquitectónicos. En 1990 comenzaron los trabajos de exploración y reconstrucción de la Gran Plataforma.
Entre los objetos más importantes localizados en el sitio se encuentra la escultura, hallada en 1917, que se conoce como el Adolescente Huasteco, probablemente una representación del dios Quetzalcóatl joven y considerada como una obra maestra del arte prehispánico de la cultura huasteca. También es importante la pintura mural que cubre uno de los altares, en la que se ven, en una serie de cuadretes, personajes con ricas vestimentas. Asimismo, destaca la originalidad y calidad de varias figurillas y la cerámica del periodo Preclásico.

padilla jalomo selene judith dijo
te la mando por que tenia la posibilidad de mandartela
12 Marzo 2008 | 10:14